Cine en pantalla grande

Todos somos extraños

Es la última película de Andrew Haigh, que explora la vida, la muerte y la conexión humana a través de Adam, un guionista solitario que regresa a su hogar de la infancia en busca de inspiración.
El encuentro con sus padres (supuestamente) fallecidos desencadena recuerdos emocionales, mientras que su relación con su vecino Harry abre el camino a una intensa conexión marcada por la tragedia y la esperanza.
Con un tono melancólico, la película se sustenta en un sólido guion y una actuación impecable.
Aborda temas universales como el duelo, la identidad, la soledad y la búsqueda de conexión emocional, destacando la exploración profunda de la orientación sexual y las relaciones de pareja.
«Todos somos extraños» incita a la reflexión sobre la esencia de la existencia y la complejidad de la condición humana.